En esta materia se trabaja con la técnica de molde y colada.
A partir del amasado, se modela una pieza original, como una taza, un cuenco u otra forma simétrica, o se parte de un objeto ya existente. A partir de esta forma, se realiza un molde de escayola con diferentes partes según el requerimiento de la pieza, que permite su reproducción mediante colada con porcelana.
Una vez obtenidas las piezas en porcelana, se aplican esmaltes adecuados según su uso o intención, ya sea funcional, alimentaria o escultórica.
Finalmente, las piezas se cuecen a alta temperatura, consolidando su forma y acabado.
Una experiencia que permite explorar la reproducción, la precisión y las posibilidades de la porcelana.